12 de octubre de 2026 · Equipo Recibix
Numeración correlativa de facturas en Honduras: por qué importa y cómo no fallar
Qué es el número correlativo de una factura, qué exige el SAR sobre el rango de tu CAI y cómo evitar los errores más comunes al numerar.
Si llevas tu numeración a mano o en Excel, tarde o temprano se repite un número, se salta otro, o alguien anula una hoja del talonario sin dejar rastro. Con el SAR, eso no es un detalle: es un error que puede invalidar tus facturas. Aquí te explicamos qué es el correlativo, qué exige el SAR y cómo evitar los errores más comunes.
Qué es el número correlativo
Cada factura que emites bajo tu CAI (Código de Autorización de Impresión) lleva un número único dentro de un rango que el SAR te autorizó: por ejemplo, del 00000001 al 00005000. Ese número debe salir en orden, uno después del otro, sin repetirse y sin saltarse ninguno.
El correlativo no es solo un contador interno: es parte de lo que hace que una factura sea válida ante el SAR. Un número repetido o fuera de secuencia puede hacer que el documento no cuente como comprobante fiscal.
Qué exige el SAR sobre el correlativo
Bajo el régimen de autoimpresor (Acuerdo 481-2017), tu negocio —no Recibix— es quien se autoriza ante el SAR y recibe su CAI con un rango de numeración y una fecha límite de emisión. A partir de ahí, las reglas básicas son:
- El correlativo va dentro del rango autorizado para ese CAI.
- Debe emitirse en orden, sin saltos ni huecos.
- No se reutiliza, ni siquiera si anulas la factura.
- Se lleva por establecimiento y punto de emisión: si tienes varios, cada uno numera el suyo.
Los errores más comunes al numerar
- Reutilizar un número de una factura anulada. Cuando anulas una factura, su número queda marcado como usado para siempre. Volver a emitirlo en otra factura rompe la secuencia.
- Mezclar rangos de distintos CAI. Si tienes varios puntos de emisión, cada uno tiene su propio correlativo. Usar el número de un CAI en el punto de emisión equivocado genera inconsistencias.
- Perder el control al cambiar de CAI. Cuando se te agota el rango o vence la fecha límite, necesitas un CAI nuevo antes de seguir facturando. Si no lo tramitas a tiempo, te quedas sin poder emitir.
- Llevar el conteo a mano. Un talonario o una hoja de Excel dependen de que nadie se equivoque nunca. Entre más gente factura, más fácil es que dos personas usen el mismo número el mismo día.
- No enterarse de que el rango se está acabando. Si nadie revisa cuánto queda del CAI, el negocio se puede quedar sin poder facturar de un día para otro.
Cómo lo resuelve Recibix
Recibix asigna el correlativo automáticamente según tu CAI y tu punto de emisión: no lo escribes ni lo calculas, así que no hay forma de repetirlo o saltarlo por accidente. Cuando anulas una factura, el número queda marcado como usado y no vuelve a aparecer disponible. Y si tienes varios establecimientos o puntos de venta, cada uno lleva su propio rango sin que tengas que cruzar cuentas entre ellos.
Además, te avisa en el Dashboard cuando a un CAI le quedan 30 días o menos para vencer, o cuando ya usaste el 90% o más de su rango, para que tramites el siguiente con tiempo y no te quedes sin poder facturar.
Lee cómo cargar tu CAI y ver tu rango y correlativo actual en Carga tu CAI.
¿Quieres dejar de llevar el correlativo a mano? Prueba Recibix gratis, sin tarjeta.